jueves, 23 de junio de 2011

Propuesta de UPyD en Colmenar Viejo

Gracias a los ciudadanos que depositaron su confianza en UPyD, este Partido comienza a aportar sus propuestas en aquellas instituciones en las que está presente.

El pasado viernes día 17 se celebró en el salón de plenos del Ayuntamiento de Colmenar Viejo el primer Pleno Municipal de la nueva corporación municipal conformada después de las elecciones del 22M en las que UPyD obtuvo dos concejales.

En esta sesión UPyD planteó al resto de los grupos políticos la necesidad de una rebaja del 5% en los emolumentos de los concejales de la Corporación, propuesta que mereció –por parte de uno de los grupos políticos presentes en el Ayuntamiento, por boca de su Portavoz- el calificativo de demagógica- curiosamente en mismo calificativo que utilizó Ángel Pérez, cuando UPyD rechazó los coches oficiales que le correspondían en el Ayuntamiento de Madrid y que –finalmente- ha supuesto la retirada de 35 de estos vehículos, más sus correspondientes conductores y escoltas, con el ahorro que representa para las arcas del consistorio madrileño.

En el caso del Colmenar Viejo, la propuesta de UPyD fue rechazada con los votos en contra de dos de los grupos políticos presentes en la Corporación, mientras que UPyD y otro de los grupos presentes en el Ayuntamiento colmenareño votaron a favor de la misma.

No obstante UPyD continua creyendo que cualquier esfuerzo, por parte de todos, es necesario, dada la actual situación económica, por lo que continuará proponiendo cuantas medidas considere necesarias para propugnar la austeridad de las instituciones y de los servidores públicos.

Solo me resta añadir que a pesar de que algunas personas utilizan el término demagogia con demasiada liberalidad y grandilocuencia, el significado de esta palabra quizá se les escape, por lo que me voy a permitir recordárselo. Significa, nada más y nada menos que: “Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder”.

Respecto a esta propuesta, la definición no se puede aplicar fundamentalmente por dos razones: Los representantes de UPyD en el consistorio colmenareño –así como en otras instituciones- ni halagan los sentimientos elementales de los ciudadanos, ni tratan de conseguir -ni aun aún mantener el poder- únicamente tratan de ser coherentes con el mandato dimanante de las urnas, así como cumplir con lo recogido en su programa electoral.

Estrictamente, aplican el sentido común a la política, un sentido común que marca que en la actual situación económica del País, todos debemos “apretarnos el cinturón” y más aquellos en los que los ciudadanos han depositado su confianza.

Continuaremos informando...

viernes, 3 de junio de 2011

Ciudadanos, 22M, política y UPyD

Llevo demasiado tiempo sin escribir una entrada en este blog, sinceramente, porque he carecido del mismo debido a los acontecimientos ocurridos en estos meses, que han sido determinantes para UPyD… y vertiginosos. Espero poder retomar de nuevo la costumbre de escribir estas modestas entradas.
 
Pero centrandome en esta etapa, ahora puedo pasar revista a unos acontecimientos que han calado en el ciudadano y que ha permitido que este Partido tenga voz –y voto, finalmente- en las instituciones.
 
Durante este periodo de tiempo se han realizado tres convocatorias de primarias, se han elegido candidatos, se han elaborado listas, se ha trabajado en confeccionar, en poner blanco sobre negro aquello que –cuando ocasionalmente salíamos en los medios de comunicación- decían los otros partidos que no tenía UPyD: programa. Unos programas que curiosamente, ahora –a fecha de 2 de junio- otros partidos han descubierto –milagrosamente sin duda- que “coinciden” con los suyos.
 
En definitiva… UPyD ha presentado en todas las poblaciones de más de 50.000 habitantes, y en muchas otras localidades donde el censo de población no alcanzaba esta esta cifra pero que si contaban con un grupo de afiliados que llevaba tiempo trabajando por este proyecto, con el resultado que todos conocemos.
 
Y he tenido la prerrogativa de asistir a todos estos acontecimientos desde una posición privilegiada.
 
He visto compañeros nerviosos en su primera presentación ante los ciudadanos, compañeros que habían sido elegidos mediante procesos de primarias en sus respectivos Consejos Locales, nerviosos porque si bien sabían que decir –nada más y nada menos lo que como ciudadanos pensaban- temían que su bisoñez les traicionara y no fueran capaces de transmitir su mensaje tal y como ellos esperaban hacerlo.
 
Pero –a pesar de esos nervios de políticos noveles- lo hicieron: lo transmitieron con fuerza y con la energía suficiente como para hacer llegar el mensaje alto y claro.
 
También ha habido personas que cuando han visto que sus expectativas personales no se cumplían –porque no contaron con la confianza de sus compañeros expresada mediante su apoyo en las elecciones primarias- y han abandonado el Partido, recalando en otros partidos, uno de los cuales –en concreto- se convirtió en un refugio de los dedocráticamente elegidos -porque no lo habían podido ser democráticamente- soltando improperios sobre un Proyecto y sobre unos excompañeros que continuaban defendiéndolo.
 
Pero me temo que eso es inherente a la naturaleza de algunas de las personas que han pululado buscando no tanto el bien del ciudadano, como el suyo propio, que han buscado una poltrona únicamente.
 
Tuvo lugar el acto de Vistalegre. Una apuesta arriesgada –cuando estuve el día anterior, junto con otros compañeros preparándolo, mire las agradas y sinceramente, me asuste al ser consciente de su inmensidad- pero al día siguiente estaba lleno a rebosar. Un pabellón en el que se contrataron 7.000 plazas… y al que acudieron 6.500 personas, afiliados, simpatizantes… personas que habían acudido sin necesidad de que el Partido les fletara un autobús, les diese un bocadillo. Personas que estaban allí porque estaban ilusionadas con la realidad de que otra forma de hacer política, es posible. Un espacio desbordado por esa marea magenta que se desbordo definitivamente el 22M.
 
Durante este largo periodo en el que no he actualizado el blog, se ha trabajado intensamente en la red –ese lugar donde todos los partidos, independientemente de su poderío económico son casi iguales- y se han dado multitud de mítines a pie de calle, esos mítines tan de este Partido en los que los ciudadanos que pasen por ese momento delante de ellos y tengan una cuestión que plantear puedan intervenir, porque es el medio natural de un Partido que quiere ser la voz de los ciudadanos y porque los medios no daban a UPyD la cobertura suficiente y necesaria para hacer llegar su mensaje a todos los rincones de este País, una cobertura informativa que en cambio sí daba a otros partidos, con menos cosas que decir, con menos programa que transmitir.
 
Partidos que han publicitado, con la complicidad de esos mismos medios, propuestas de UPyD como si fueran suyas utilizando -sin rubor alguno- las propuestas que nacian en esta fabrica de ideas políticas.
 
Y a pesar de esa precariedad, con ese ninguneo de los medios, en la que siempre se ha movido UPyD –suplida por el trabajo y la ilusión de los que estamos embarcados en esta galera que navega sobre la marea magenta- el ciudadano, el 22 de mayo ha firmado un contrato político con los candidatos que se presentaban en las listas de UPyD. Y digo un contrato, porque al contrario que esas “promesas electorales”-que luego caen en el olvido- estas se van a cumplir, porque esas propuestas recogidas en los programas que se presentaron es lo que ha hecho que los ciudadanos apoyen –mediante su voto- este proyecto.
 
Ahora UPyD tiene una presencia continua en los medios y hay multitud de cábalas sobre si va a apoyar, si va a posibilitar que gobierne uno u otro. Si en definitiva va a cumplir lo que siempre ha propugnado: su afán en servir y no en servirse.
 
Ahora todos los partidos que necesitan a UPyD se preguntan que va a hacer, ahora aparecen artículos en los medios, con interpretaciones diversas –en función del medio y del partido- tratan de adivinar cuál va a ser su actitud ante posibles pactos y apoyos, cuando la respuesta está clara porque únicamente se van a aplicar aquellos postulados que se llevan defendiendo desde la fundación del Partido:
 
Apoyar a los partidos que se comprometan a apoyar estas dos medida de política nacional:

Reforma de la Ley Electoral en el sentido del Informe elaborado por el Consejo de Estado y de la proposición de ley de UPyD para reformar la LOREG, presentada en el Congreso de los Diputados en esta legislatura.
 
Retorno al Estado de la competencia de educación para conseguir un sistema educativo unificado y una enseñanza de calidad común en todas las CCAA, incluidas las bilingües, donde se garantizará efectivamente el derecho a elegir lengua vehicular en la escuela.
 
No entrar a formar parte de coaliciones de gobiernos autonómicos o locales.
 
No facilitar el acceso a la alcaldía de candidatos imputados.
 
En definitiva: Se apoyará la regeneración, ser la voz de los ciudadanos en las instituciones y eso pasa por no pervertir el deseo de los ciudadanos mediante pactos espurios por una poltrona, ni pactando con aquellos que tengan imputados en sus listas, porque la regeneración pasa por ahí.
 
Si la voluntad de los votantes, al dar sus votos a una formación política determinada, es la de que gobierne esa lista como la más votada, habrá que respetar esa voluntad, sea en Getafe, Brunete, Coslada… Me imagino que estas líneas de actuación, cuestan bastante de entender en el seno de otras organizaciones políticas que están acostumbradas a “otro tipo de política”, a pactos para no perder sus cuotas de poder.
 
¿Qué ocurrirá en el futuro? Me voy a permitir preveerlo: se apoyaran aquellas propuestas que se consideren útiles y necesarias para el ciudadano, independientemente de que partido las proponga y se llevará a cabo una oposición coherente con este postulado, porque este Partido tiene la independencia –económica y política- y el sentido común suficiente como para cumplir con lo que está recogido en su Manifiesto Fundacional y en los programas electorales.
 
Y está es la realidad, a pesar de las noticias e interpretaciones “interesadas” que están apareciendo últimamente en la prensa
 
La realidad es que a pesar de lo que digan este proyecto no es de derechas, ni de izquierdas, simplemente es transversal, coherente, con sentido común... y con la mirada puesta en demostrar que podemos hacer otra política.
 
El “caso de los coches, conductores y escoltas” de los concejales del Ayuntamiento de Madrid, es sintomático, aunque simplemente haya plasmado lo que se anunciaba en el programa electoral. Pero el hecho de respetar esa propuesta que se hizo a los ciudadanos y el anuncio de la renuncia de los concejales electos de UPyD a los vehículos oficiales que les correspondían “descolocó” al resto de los partidos del consistorio madrileño, con los resultados que todos conocemos.
 
La única diferencia –con lo que ocurría antes del 22M- es que ahora UPyD si sale en los medios… y ahora todos los ciudadanos saben que la idea es genuinamente de este Partido, aunque Gallardón –como no podía ser menos- quiera apuntarse el “tanto” y las declaraciones de otros partidos vayan desde: “yo lo dije primero” pero he continuado disfrutando de ellos –PSOE- a otros que a pesar de autodenominarse “de izquierdas” se han acostumbrado a esos coches pagados con el dinero de todos, y dicen que no les parece bien “por motivos de seguridad”, como Izquierda Unida.
 
En definitiva UPyD es la esperanza de muchos ciudadanos… y este Partido, no los defraudara.