De un tiempo a esta parte, en todos los medios de comunicación de este País se ha puesto en boga el término “elecciones primarias” y siempre referidas a un partido en concreto: el PSOE (espero que las primarias de UPyD tengan el mismo espacio en las páginas de los medios de comunicación)
Un partido que ha hecho de este término “necesidad, virtud”. Es más, ahora se presentan casi como los inventores de las mismas, cuando en realidad –ya sabemos que la memoria humana es frágil- es que las han llevado a cabo porque uno de los candidatos (Tomas Gómez) que se debía de retirar ante la imposición de otra candidata (Trinidad Jiménez) por parte del Sr. Zapatero, no lo ha hecho. Y la única forma de dirimir el conflicto era mediante la realización de unas “primarias”.
Por eso, me llama la atención que en un vídeo que pulula por Internet El Sr. Tomas Gómez se permita trasladar el caso de su partido –y el suyo personal- a otros partidos -UPyD en concreto- cuando en UPyD se realizan primarias por sistema, aunque solo haya un candidato.
Evidentemente, nada que ver con su caso, ni el del partido en el que milita.
Por lo tanto, no me puedo creer que las primarias del PSOE sean un acto de pura democracia. Más bien creo que son un sistema para dirimir una lucha entre aquellos que le deben el puesto al Sr. Zapatero –y que saben que estarán el mismo mientras él esté- y quienes creen que su tiempo ya ha pasado y pugnan por ocuparlo, junto con quienes les han ayudado a alcanzar su objetivo.
En cuanto al otro “gran partido”, ese que presuntamente se encuentra en la “oposición” no me extraña que el ínclito Don Mariano Rajoy desprecie “las primarias del PSOE”. El Sr. Rajoy desprecia cualquier tipo de primarias y democracia interna en el seno del PP, porque su ausencia le permite “tener sujetas las riendas” y mantener un poder que tiene poco de democrático, por más que de un tiempo a esta parte, haya intentado ocultar la verdadera naturaleza de su partido –y digo su, con toda intención- bajo el disfraz de cierta preocupación “social” y un aspecto “netamente democrático”.
Pero ciñéndome a lo que me interesa ¿Cuál ha sido una de las diferencias entre las primarias de UPyD y las del PSOE? Y pongo este ejemplo porque –aunque a regañadientes en el caso del PSOE- son los únicos partidos que las llevan a cabo.
Por una parte, mientras en las del PSOE todos –gracias a la prensa- estábamos “al tanto” de sus problemas de censos, de agrupaciones “suspendidas” o del número de avales necesarios para ser candidato...
… en UPyD hubo una sorpresa ya que si bien en un primer momento cuatro compañeros (dos a la Asamblea de Madrid y dos al Ayuntamiento) habían manifestado en diferentes medios su interés en postularse como candidatos, a estos cuatro iniciales se han sumado más, de forma que para la Asamblea de Madrid se presentan cinco en total (David Martín Marero, Francisco Javier García Núñez, Juan Manuel Martin Pérez, Luis Baeza-Rojano Cauqui y Luis Velasco Rami) mientras que para el Ayuntamiento de Madrid se presentan cuatro personas (Augusto González González, David Ortega Gutiérrez, Francisco Javier Flores Vaquerizo y Raul Almendros Molina)
Y este alto número de postulantes, para todos los que estábamos en el acto de presentación de candidatos que se celebró el jueves 7 en el Hotel Colón, supuso una agradable sorpresa.
¿Por qué no se conocía a priori el número de candidatos? Porque en este Partido, cualquier afiliado se puede presentar, sin avales, ni ningún otro requisito y al no necesitarlos, los hubo que se postularon a última hora, sin más restricción que su voluntad.
Y como en este Partido existe, no una democracia formal, sino real, este mero hecho supone una doble responsabilidad: tanto para los candidatos y como para los electores.
Para unos, el sentirse lo bastante capacitados –y suficientemente fuertes- como para representar las ideas de UPyD y a los ciudadanos en las instituciones en las que puedan estar.
Para los otros -los afiliados que los deben elegir- votar a los mejores.
Yo, como afiliado, tengo muy claro cuál debe ser el sentido de mi voto: Debo pensar en quién puede representar mejor las ideas –y los ideales- del Partido.
Y esto es difícil, porque hay candidatos, que por las labores que han estado realizando -en razón de su cargo- son muy conocidos entre aquellos que les deben de votar y en cambio otros se han dedicado a trabajar –calladamente- colaborando tanto en la redacción de los estatutos del Partido, como en la redacción de las propuestas parlamentarias que ha presentado el Partido… un trabajo en definitiva muy importante, pero desconocido –quizá tanto como sus personas- para la mayoría de los afiliados. Y a unos y otros se unen –además- otros candidatos que son –nada más y nada menos- que afiliados que ponen –y han puesto- todas sus ilusiones, sus energías y su trabajo en este proyecto.
Por eso –porque soy consciente de mi responsabilidad como afiliado- escucharé a todos los candidatos, oiré sus propuestas… y el día que vaya a depositar mí voto -permitidme que sea totalmente sincero- no pensaré en el más conocido, ni tan siquiera en el más ilusionado… Recapacitaré en cuál de los candidatos que se presentan estará más capacitado tanto para representar y defender el mensaje UPyD, como para que la voz del ciudadano se escuche –finalmente- en las instituciones, porque creo que es algo que debo a este Proyecto y a este País.
Y después de las elecciones, aquel candidato en quién los afiliados hayan depositado su confianza, contará con todo mi apoyo, mi trabajo y mi ilusión, porque estaré apoyando a quien han elegido los afiliados.
Solo me resta, desde aquí invitar a todos –afiliados o no- tanto a ver el perfil de los distintos candidatos y que están recogidos en la pagina tucandidato como invitaros a los diferentes actos previstos, en los que quienes se postulan a la Asamblea de Madrid, al Ayuntamiento de Madrid y a los distintos municipios en los que UPyD se presentará en la Comunidad, harán llegar sus propuestas y que podéis consultar en la página web del Partido.
Por cierto, ya anticipo que todos los perfiles tienen algo en común: no son los de políticos, son los de ciudadanos que hacen política, y que además, creen en lo que defienden.