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viernes, 19 de diciembre de 2014

De partidos políticos, coaliciones, UPyD… y Cs

Antes de comenzar a pergeñar estas líneas y como dice una amiga mía "Es un derecho constitucional ejercer la opinión y el libre pensamiento“ y "que para decir que ser leal es lo primero que se espera pueden ser las críticas a otros” (de buena fe añado yo). También dice: "Los partidos tienen una ley que dice que deben ser democráticos"

Estando de acuerdo con ella... faltaría más.. y partiendo de la base de que como todo en la vida, las cosas no son blancas o negras y nos encontramos con que hay actos y hechos que pueden ser ilegales, legales, éticos y estéticos, desde un punto de vista subjetivo obviamente, me atrevo a escribir está pequeña reflexión personal, al igual que otros tienen sus propias reflexiones, faltaría más.

¿Qué es un partido político? De la definición de Wikipedia entresacaría unos conceptos: 

Participación de ciudadanos en la vida democrática… compartir intereses… visiones de la realidad… principios valores y proyectos…”

Y dicho esto, paso a realizar mi análisis, primero de la situación política general y luego del caso concreto de UPyD y Ciutatans.

Vivimos en una época complicada a todos los niveles, económico, social y el político no podía ser menos: Un neoliberalismo feroz ¿representado quizá por el PP que con discursos vacíos ha hecho lo que mejor sabe hacer? Que los ricos, cada vez sean más ricos y la clase media y los más desfavorecidos, más pobres. 

En definitiva, un neoliberalismo que presenta su peor cara en base a "corrupciones, corruptelas, recortes, escándalos, nepotismos..." y un largo etceterá que desde luego no es lo mejor para el ciudadano, ni mucho menos, para este País, pulseritas con la bandera, aparte.

Respecto al otro “gran partido” el PSOE, navega... ¿o quizá naufraga? desarbolado buscando algo a lo que afianzarse. 

Y la realidad es que el ciudadano está cansado de esta “extraña pareja” que lejos de lo que expresan en discursos electorales, o incluso en intervenciones en sede parlamentaria es más de lo mismo: Basta analizar la historia reciente para saber que tanto uno, como otro, han tomado medias similares: recortes, subidas del IVA, etc, por más que ahora traten de hacerlo olvidar. 

En definitiva ambos partidos han institucionalizado el “y tú más” o “no hablemos de esto hoy, que mañana estaré yo

Tenemos también la irrupción del fenómeno Podemos. Personalmente, me parece que hay un error estratégico e interesado. El error estratégico consistente en extrapolar los resultados electorales de las elecciones europeas a unas locales y nacionales. 

Los ciudadanos votan, votamos, de distinta manera en unas elecciones que en otras. En las europeas porque existe la idea, equivocada, de que Bruselas está muy lejos, aunque está más cerca de lo que parece y lo vemos día tras día, con trasposición de la normativa europea a la nacional y la toma de decisiones que nos afectan a todos, un día sí y otro también.

Antes he dicho “interesado”.Si interesado y hasta propiciado, por el PP, con esa vieja máxima, que también ha funcionado a lo largo de la Historia de “o yo o el caos”. En definitiva, ese viejo “que viene el lobo”, no olvidemos que no hay nada nuevo bajo el sol, intentando revalidar unos resultados electorales.

Podemos no trata de ser más que el nuevo rostro de una ideología antigua: el comunismo, que ha demostrado, en aquellos países en los que ha logrado el poder, su incapacidad real como sistema político, dejando aparte lo que puedan decir esos “pensadores progres” a los que más que pensar, les aconsejaría leer la Historia y estudiar por ejemplo, el caso de la antigua URSS, donde colapsó ese “mundo feliz” que representaba el comunismo, con su “miseria institucionalizada” para los de siempre, sus Gulag y su falta de democracia.

¿Qué estoy equivocado en mi análisis? Pues no lo se... quizá.

Pero yo puestos a elegir, entre el neoliberalismo, el neoliberalismo disfrazado y el comunismo soy más de una tercera vía, soy así de raro. 

Y aquí es donde surge el problema ¿Quién representa esa “tercera vía”?

Yo, obviamente, lo tengo claro: un Partido, que desde el primer momento ha denunciado lo que otros no se han atrevido a denunciar, estuviera presente en esa Autonomía o no, que ha tenido un discurso claro y conciso en todo el territorio nacional, en el que sus cargos públicos han demostrado que se puede hacer política de otra forma, alejada de esas formas de la “vieja política”, que si bien han conseguido réditos para sus partidos, ha conseguido, también, desilusionar a los ciudadanos.

Un Partido que ha hablado, alto, en la medida de sus posibilidades y "silencios mediaticos mediante" sobre los problemas reales de los ciudadanos y que, además, está libre de ataduras económicas, tanto que ni tan siquiera tienen la oportunidad de “condonarle sus deudas”, que no deja de ser otra forma de corrupción.

Y para mí ese partido, es UPyD.

UPyD y Ciutatans tienen, según algunos, muchos puntos en común: ideológicos y programáticos. Sé dónde está el programa de UPyD, en cambio el de Ciutatans... 

Y esa “semejanza”incluso se ha traducido en afiliados que han pasado de un partido a otro, por lo que parece que estamos hablando de lo mismo, aunque no sea así, ni tenga nada que ver uno con otro, más como un ejemplo de osmosis que de política.

Eso me recuerda el caso de un señor, que ahora es cargo público, que no electo en UPyD que en su día militó en un cargo de responsabilidad en Ciutatans y que el día que abandonó ese Partido, nadie derramó una lagrima por su marcha y que ahora parece, que como "critico" de todo, o casi todo.

UPyD pasó ese “sarampión”del crecimiento de cara a las elecciones locales del año 2011. Hubo trásfugas, aprovechados y ralea diversa y de muy "ilustre pelaje" que intentaron aprovecharse de las siglas de UPyD para presentarse en sus respectivos ayuntamientos, diciendo que el partido desaprovechaba la oportunidad de estar presente en “sus instituciones”. 

Entiendo que es mejor no estar en una institución que estar “representado” por semejantes "compañeros de viaje". 

Por lo que sé Ciutatans, no solo no ha pasado ese "sarampión" sino que está en plena eclosión y en un esfuerzo por tener una infraestructura que le permita dar el salto a las próximas elecciones locales y nacionales, fuera de Cataluña, ha establecido una "política" basada en absorciones, pactos y no sé qué otras figuras jurídicas, llegando a acuerdos con demasiados “compañeros de viaje”.

También los hay que despreciando los cauces internos, que los hay, presentan en los medios de comunicación sus anhelos, intentando hacer creer que representan una mayoría dentro de UPyD, cuando la realidad es, si acaso, que son los que más gritan. 

Y sé que legalmente pueden hacerlo, faltaría más, pero la pregunta que me planteo es la siguiente: ¿es ético? 

Todo el mundo tiene derecho a exponer su opinión, pero ¿buscar su “minuto de gloria”?Estos minutos se buscan por merecimientos personales, pero ¿Qué pasa cuando parece que se intenta a cuenta de un proyecto y de unas personas, que presuntamente son sus compañeros... y de los ciudadanos?.

Sinceramente, me parece incongruente, la cantidad tiempo y energía que se está perdiendo hablando de Congresos extraordinarios, cuando el II Congreso fue, como el que dice hace dos días, porque no les gusta lo que en él se resolvió, o que se esté discutiendo si es mejor unirse a Ciutatans o no… 

Me recuerda a la eterna discursión sobre si son “galgos o podencos” cuando lo que hay que hacer es trabajar, hacer llegar el mensaje de UPyD a los ciudadanos en la calle, puesto que los medios de comunicación solo hablaran de UPyD cuando pueda sea para “sacar sus trapos sucios”. 

Creo que la estrategia de UPyD debe pasar por demostrar, en definitiva, que somos dignos de la confianza de los ciudadanos, por nuestros actos, por nuestro Manifiesto y porque, en definitiva, UPyD es necesaria para materializar esa “tercera vía” tan necesaria para España.

Y en cuanto a las noticias acerca de "deserciones masivas", de bajas multitudinarias, de afiliaciones a otros partidos, Ciutatans en este caso, personalmente no hago ni caso. 

Ya tuvimos en su día las noticias, un día si y otro también, la "fuga de los 10.000 "padres fundadores del Partido". Llueve sobre mojado.

La realidad es que ahí fuera, en el mundo real, hay multitud de ciudadanos esperando, deseando, que haya un partido político que les ilusione con ideas, con ideales, que esté libre de imputados, de “presuntos”, de “chorizos” con un proyecto, en definitiva, que les haga recuperar la confianza en algo tan bonito e ilusionante, como puede ser la POLÍTICA, con mayúsculas.

En definitiva: hay que tener claro cuál es la meta de este proyecto: los ciudadanos y trabajar junto con los compañeros para conseguir los objetivos que nos unen a todos: las ideas, los ideales y el servicio a los ciudadanos y sus problemas reales, no inventados.

Y antes de que se me olvide: FELICES FIESTAS A TODOS y que el póximo año sea más generoso para todos que este, en todos los sentidos.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Cosas de ser ciudadano

Cuando leo en la prensa noticias sobre “política”:  iPpad gratis, coches oficiales con chofer, escaños de lujo, eso sí muy mullidos con los que se premia a aquellos que han demostrado su inutilidad cuando han estado al frente de otras administraciones publicas, gestionando el dinero de los demás y propiciando “ciudades del circo”, aeropuertos sin aviones, estaciones del AVE (porque cada pueblo tiene que tener su estación del AVE aunque no tenga viajeros y sea manifiestamente antieconómica) y como son muy comprensivos que incluso se permiten el lujazo de tener hasta 600 y no sé cuantos más “asesores” eso sí, sin Graduado Escolar “asesorando” sobre sus cosas de las que no saben absolutamente nada, pero cobrando -eso sí- del dinero público del dinero de todos… pues que quieres que te diga, como que me indigno, eso sí, en la intimidad.

Y pienso en esos “partidos políticos” que presentan en sus listas electorales a “imputados” que se incluso se permiten el lujo de decir que están para “servir los intereses de los ciudadanos” eso sí: con la sombra de las presuntas sospechas sobre sus espaldas o con discursos huecos en los que priman las “banderas” de un nacionalismo rancio que trata que nadie se ocupe –ni preocupe- de “lo suyo”.

En definitiva, cuando veo que todo está como está y hasta a donde nos han llevado aquellos a quienes les hemos dado el “poder”… pienso en irme a Alemania, o hasta a Nueva Zelanda…

Pero luego colijo que alguien tiene que luchar por los ciudadanos y sus derechos, por los derechos de nuestros hijos y entonces además de quedarme, me implico, porque quiero, queremos, que nuestros hijos tengan otro futuro que el que parece que al que parece que ahora estén abocados.

Sé que en cada español hay un presidente de gobierno -y hasta de su comunidad-, un seleccionador de fútbol y a veces hasta un torero. Y sé que hasta nos encanta arreglar el País “frente a un café”.
 
Siempre digo lo mismo: sin nuestra implicación desde las instituciones, sin nuestro trabajo día a día desde las mismas, aquellos que tenemos la suerte de tener esa posibilidad que nos han dado los ciudadanos, lo que pensemos no puede cambiar la realidad.

Quizá, nuestro problema es que faltan aquellos que solo quieren, que solo pretenden ser ciudadanos personas normales, sujetas a los vaivenes de este mercado laboral actual, que no han vivido de la política y que han adquirido –porque creían que así podían ayudar- una responsabilidad política, algo que no solo implica sueldos millonarios, ni “colocar” a tus allegados, sino más bien lo contrario: pensar en aquellas personas que no conocen, pero que tienen derecho a tener un trabajo, una vida y a poderse comprar una TV de plasma –o de lo que sea- porque para ellos el trabajo, el sentirse útiles para la sociedad y que esta lo tenga en cuenta, es importante.

Quizá haga falta menos “políticos” y más ciudadanos que estén en o que hagan política.

Mire Ud. No quiero que me hable de “brotes verdes”, ni que me diga que mañana saldré –saldremos- de la crisis: simplemente quiero poder trabajar, vivir y disfrutar de –y con- las personas a las que quiero.

Simplemente quiero trabajar y que me paguen lo que merezco, poder pagar mi hipoteca, para que mañana no esté en la calle con mis hijos y de cuando en cuando, hasta poder comer fuera de casa. 

Como ciudadano, como cargo público, únicamente quiero que quienes están en las instituciones piensen en mí, como si fueran ellos.

¿Eso es política? No lo sé, pero sé que la política tiene que estar al servicio de los ciudadanos y no al contrario.
 
Y por eso ando -andamos- en UPyD, en estas lides... con la convicción de que "otra forma de hacer política, es posible" además de necesaria.

domingo, 13 de mayo de 2012

¿De qué estoy harto en política?

Harto, indignado, cabreado… no lo sé: pon tú la palabra.

Estoy enfadado por tantas y tantas cosas, que quisiera compartir contigo, si es que me lees...

Estoy cabreado por ver como el PPSOE se “tira los trastos a la cabeza” pero continúa, junto con los partidos nacionalistas, “mamando de la ubre” -en este caso, esta claro quién es la ubre: nosotros, los ciudadanos- sin que parezca importarles lo más mínimo hacia donde vamos.

Que los “políticos” se llenen la boca de “grandilocuentes discursos” pero que al final, las soluciones pasen por que el dinero público salve a quienes han estado haciendo negocio con esos mismos ciudadanos y que por supuesto, no querían oír hablar de intervención estatal.

Que la “presunción de inocencia” se vea por algunos y por quienes les jalean, como una inocencia absoluta. Diría que más que la presunción, existe la inocencia.

Que los ciudadanos podamos llegar a pensar que la Ley tiene un rasero diferente en función de quién ha cometido un delito: “si debes 20.000 € a un banco, tienes un problema. Si debes 100 millones… ¿quién tiene el problema” pues si no tú… tus impuestos.

Y eso… con una hemoglobina normal, de color rojo.

En ese recorte de un estado del bienestar que ha costado tanto construir, y que entre unos y otros, parece que desaparecerá, para no volver jamás.

Que algunos cargos electos crean entender que la política es “una profesión” en la que ganar más de lo que ganan el resto de ciudadanos en sus mismas circunstancias y no piensen en ella como una forma de servicio a los demás.

En que la política se convierta en una “agencia de colocación” en la que el término “funcionario interino” se convierta en sinónimo de “dedazo” -desgastado a base de utilizarlo- bajo la denominación de “cargos de confianza” y que aquellos que pueden no ser capaces de “hacer la O con un canuto” cobren unos sueldos que no se merecen.

En que se trate a asesinos, como “presos políticos” y que incluso algunos los jaleen y les den alas, hablando de que hay que acercarlos, sin respetar los derechos de sus víctimas, ni de los familiares que tienen que convertir el dolor de su ausencia, en algo cotidiano.

En esos partidos que prometen algo en campaña… y que cuando están instalados en el poder, no solamente lo olvidan, sino que hacen lo contrario. ¿Cómo podemos confiar en estos individuos que nos mienten antes y después?

Que esos “partidos viejos” no solamente no castiguen a sus malos gestores, sino que además los premien, instalándolos en empresas o instituciones públicas con salarios millonarios.

Que esos “nacionalistas” que instrumentan su propia incompetencia, haciendo culpables a los demás y que además tratan de generar debates estériles y artificiosos, cuando la realidad es que todos estamos en “el mismo barco”. Un barco que espero no sea el Titanic.

Estoy harto de esos que se denominan “de izquierdas” lo sean… hasta que tengan que votar algo que afecte a sus bolsillos”. Entonces… demuestran que no existen las “derechas ni las izquierdas”.

Como dijo la portavoz de IU en la Asamblea de Madrid cuando UPyD propuso que los diputados de la asamblea pagaran la misma seguridad social que el resto de los trabajadores “…ellos no eran trabajadores”.

En eso estoy de acuerdo: no son trabajadores.

Finalmente todo consiste en “como va a afectar a mi bolsillo”. Ya se sabe que el dinero, es el dinero.
Que ese “cuarto poder” que no se vende por un plato de lentejas, pero si por un faldón o una “publicidad institucional” en lugar de informar, se limite a escribir acerca de lo que puede ser un problema: el trabajo y las propuestas de UPyD desarrollados en aquellos lugares donde está presente, simplemente -ínsito- obviándolo para que el dinero de esa publicidad institucional siga manando.

Que las propuestas de UPyD –en las instituciones públicas en las que se encuentra- sean sistemáticamente negadas -votando en contra- y que posteriormente algunos partidos las presenten como suyas.

Y antes de que alguien me diga lo que me dijeron en cierta ocasión en un pleno “Como dices eso de los políticos, siendo político" esto es siendo cargo público como soy- ya advierto de antemano- que afortunadamente- vivo de mi trabajo y no de la política.

Solo soy un ciudadano que intenta hacer política como servicio al resto de los ciudadanos y que aplica el axioma de UPyD –sentido común- a lo que ve en las instituciones.

Un ciudadano que si está satisfecho de encontrarse en estas lides es porque sé que al menos tienen que escuchar en las entidades públicas lo que los ciudadanos opinamos y proponemos.

Y esa es la función de UPyD y la nuestra.