Ya estamos a 16 de julio, y la comisión electoral ha proclamado oficialmente las tres listas que concurrirán a las elecciones al Consejo Territorial de Madrid de UPyD y que a continuación transcribo:
Candidatura 1
Manuel Lindo
Almudena Fernandez
Aurora Sotos
Luis Baeza-Rojano
Aránzazu de Irala
José Manuel Angulo
Manuel Custodio
María Elvira Jiménez
Juan José Pelayo
José Luis Zamarriego
Candidatura 2
Luisa Auñón
Mayse Peralta
Alberto Reyero
José Luis Gil
Joaquín Alvarez de Toledo
Miguel Angel Arranz
José Luis Manchón
David Montalvo
Juan José Rodríguez
Luis Mariano Palacios
Candidatura 3
José Luis Morato
(No tengo constancia del resto de la lista... si alguien me puede ilustrar o decirme donde constan sus componentes...)
Y –de nuevo- al hilo de quienes aparecen en estas listas -personas a las que conozco, aprecio y con la que he trabajado “codo con codo” y que pongo en este blog porque han publicado sus nombres en sus blogs y/o Facebook -al menos a día de hoy- me gustaría hacer algunas reflexiones a nivel personal, obviamente.
Ya escribí una entrada en este blog con referencia a este tema “Y de nuevo… elecciones internas en UPyD. Comentarios en clave personal” en la que creo que mi postura quedó meridianamente clara: Hay que disociar la parte organizativa (orgánica) de la parte política (cargos públicos) del Partido.
Insisto que es una apreciación personal con la que se puede estar –o no- de acuerdo. Esa es la grandeza de la democracia, la disparidad de criterios.
Y el poseer un blog personal, naturalmente.
Entiendo que estas elecciones internas son fundamentales para nuestra consolidación como Partido. Un Partido que represente lo que todos queremos: ser una alternativa a esos partidos que actualmente ocupan escaños y que no son capaces de dar respuesta a las necesidades reales de los ciudadanos. Unos partidos en los que la acumulación de cargos orgánicos/políticos se ha traducido en una suerte de “reinos de taifas”, repletos de "acumuladores de poder", en definitiva: de clienterismos.
Personalmente me siento muy orgulloso de haber trabajado con muchas de las personas presentes en todas y cada una de las listas: recuerdo y he sido privilegiado testigo –a vuela pluma- de las lágrimas y el abrazo de Vistalegre al ver el éxito que el Partido (6.500 ó 7.000 personas) había obtenido... de aquella frase dicha entre susurros a la entrega de las urnas de otras elecciones... de otras lágrimas de otros cuando pensaban que todo se desmoronaba a su alrededor... de quienes arrastraban un carro cargado de sillas –además de mi persona- en un recinto inmenso con la expectativa de qué iba a pasar al día siguiente, de las dudas con determinados candidatos... y de todo aquello que compone –en definitiva- el día a día de un partido.
Esas pequeñas vicisitudes, esas grandes cosas son las que nos hacen crecer como militantes y como personas, o como personas y militantes.
En definitiva he tenido la inmensa suerte de trabajar con compañeros y compañeras que ahora aparecen en esas listas y de compartir momentos inolvidables con todos.
Pero no por eso dejo de entender que hace falta la entrada en la parte orgánica/organizativa de compañeros -por favor, lease también compañeras- que puedan aportar una nueva visión alejada del día a día político, porque durante los meses que he sido delegado de Organización Territorial de Madrid de la Gestora saliente, apoyado por los compañeros que formaban parte de la misma –gracias César, gracias Pedro- sé lo que implica ese trabajo, su servidumbre: ayudando y dando apoyo a todos y cada uno de los Consejos Locales, sin estar circunscrito a uno en concreto porque se trabaja por y para un Proyecto común, que es el de todos los que componemos UPyD.
Un trabajo incomprendido a veces, ingrato en muchas ocasiones, pero necesario y tambien con momentos dulces.
Y todo eso me ha permitido comprender que no se puede –o se debe- intentar conjugar estar en la organización del Partido y en dar -asi mismo- respuesta política a los requerimientos de los ciudadanos, tanto los que confiaron en nosotros –votándonos- como los que no. Por eso, no me postulo en estas elecciones, como tampoco aquellos compañeros de Organización Territorial que tienen responsabilidades políticas.
En definitiva –y perdonad el símil porque somos un Partido laico- no se puede estar “en misa y repicando”.
Por todo eso personalmente, APOYO LA CANDIDATURA NÚMERO 1 LIDERADA POR MANUEL LINDO, porque entiendo que no se deben -ni pueden- acumular cargos y/o puestos y que no debemos ser proclives a una concentración de poder, y que está lista –la liderada por Manuel Lindo- me garantiza, desde mi perspectiva -sin comisiones informativas, sin plenos municpales- que las responsabilidades no se aglutinarán en torno a compañeros electos, sino en compañeros que apoyaran, ayudaran y se ocuparan –porqué su tiempo estará volcado únicamente en apoyar a quienes hemos obtenido una representación política- en que podamos desempeñar el mejor papel.
Todo esto sin entrar en “padrinos”, “madrinas” y mucho menos en descalificaciones más o menos sesgadas y presuntamente "inteligentes".
Porque no tenemos que olvidar que todos –en definitiva- tenemos un objetivo común: ser la voz de los ciudadanos y que este País (España) tenga lo que se merece.
Simplemente añadir que todos somos compañeros y tengo la certeza de que todos trabajaremos para la consecución de los objetivos comunes de UPyD.
Y a partir del día 24 de julio esa será nuestra principal prioridad.
Y como no podia ser menos, la lista que salga elegida por los afiliados, será NUESTRA LISTA.