lunes, 2 de enero de 2012

La mentira de la política o la política del engaño.

Quería esperar los primeros 100 días de este nuevo Gobierno que surgió de las urnas en las pasadas elecciones, antes de hacer un análisis de las decisiones que han tomado hasta el momento.

Pero vistas las primeras medidas que han tomado, no puedo resistirme a reflexionar sobre ellas.

Ya empezó “la cosa” a ponerse interesante cuando escuche al Sr. Rajoy –ya en el debate de investidura y en su turno de replica a Rosa Diez- decirle que la corrupción política no suponía ningún problema –porque eran pocos los corruptos- y que la Ley electoral era la mejor de las posibles, evidentemente tanto para el PP, como para el PSOE, sin olvidar a los partidos nacionalistas, esto es así. Así mismo creo recordar que también dijo algo acerca de los votos y la representatividad, exactamente igual que le apuntó el Sr. Zapatero a Rosa Diez en otro debate.

¿Será que Rosa concita en los distintos Presidentes del Gobierno, líneas de pensamiento comunes? 

Todo es posible. En ocasiones, algunos entienden que la forma de enfrentarse a argumentos directos (http://goo.gl/A8mRF) es irse por los “Cerros de Úbeda” hecho muy común entre algunos españoles, sean estos de León o hasta de Galicia.

Pero volviendo al tema, después del primer Consejo de Ministros, me reafirmo en la idea de que se nos ha dado a los ciudadanos “gato por liebre” de nuevo.

Una de las cosas que más sorprenden a la ciudadanía –al menos a mi que soy ante todo un ciudadano- es lo que se “ofrece” en los programas electorales y lo que finalmente se “hace” cuando se ha conseguido el objetivo: formar gobierno.

Me resulta patética la idea de que si bien unos redactan un programa electoral ya con la idea preconcebida de incumplirlo, los demás -los ciudadanos- sepamos que lo van a hacer y lo asumamos como algo normal.

Ahora mismo estamos asistiendo a este proceso tan familiar como manido: Se toman nuevas medidas económicas, que no estaban recogidas en el programa electoral del PP, porque según ellos, el PSOE les engañó, existiendo un déficit mayor del que se les dijo que existía y por lo se ha visto obligado a incumplir su programa –que no contrato- electoral.

La explicación no deja de ser un admirable retruécano. Se han tomado estas medidas porque no “hay un duro”, pero esto –no por evidente- no era “políticamente correcto” expresarlo durante la campaña electoral.

Por favor, seamos serios: todos sabemos que la salida de la crisis va a pasar por sacrificios y si durante la campaña electoral se hubiera dicho que sería necesaria una subida de impuestos todos lo hubiésemos asumido –porque quién más y quién menos lo imagina- y al menos no nos habríamos sentido engañados.

No voy a analizar las medidas económicas tomadas por el Gobierno del Sr. Rajoy, pero si quisiera expresar algo que si me ha llamado la atención; me parece indecente que mientras el mayor esfuerzo se pida a las rentas provenientes del salario –esto es, la sufrida clase media, con nomina y fácilmente controlable por Hacienda- el Gobierno avale con 100.000 millones de € más a la Banca (http://goo.gl/p3EUB) de “tapadillo”. Y digo esto porque no se comentó nada acerca de esta medida en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del día 30 de diciembre, aunque si estaba recogida en el Decreto de Ajuste.   

Se está utilizando nuestro dinero –porque no hay que olvidar que el dinero del Gobierno es el de todos y no suyo- en remendar unas entidades que lo utilizan fundamentalmente para sanear sus cuentas y repartir dividendos entre los accionistas y jugosos salarios y variables –que se niegan a publicar escudándose en la Ley de protección de datos (http://goo.gl/g1E61)- entre aquellos que han propiciado la actual situación económica de esas mismas Entidades y para los que la palabra crisis, no existe.

¿La solución a la crisis consiste en subir los impuestos al trabajo, penalizar el ahorro y congelar el consumo?. Pues no soy economista, pero el sentido común me dice que si –como ciudadano- cada vez tengo menos dinero porque los salarios se congelan y me suben los impuestos, cada vez me gastaré menos dinero y por lo tanto, la economía continuara anquilosada.

Porque si la idea es que la Banca ayude a la recuperación económica, mediante la concesión de créditos a sus clientes la experiencia con las ayudas que el anterior Gobierno ya le concedió debería servir de experiencia: No utilizan las ayudas públicas para conceder créditos. 

Y si alguien –el Sr. Rajoy por ejemplo- piensa que estoy equivocado, que vaya a pedir un crédito. Se ha pasado de un extremo a otro.

Antes, en los años felices de las “vacas gordas” estas mismas entidades concedían créditos hipotecarios "a mansalva", o incluso se permitían el lujo de llamar constantemente por teléfono a sus clientes, ofreciéndoles créditos para arreglar la casa, comprar un coche, o cualquier otra cosa.

Ahora, o tienes avales… o no te conceden el crédito.

En épocas de “vacas gordas” se le dice al Gobierno: Laisser fait, laisser passé ("dejad hacer, dejad pasar" refiriéndose a una completa libertad en la economía: Libre mercado, libre manufactura, bajos o nulos impuestos, libre mercado laboral y mínima intervención de los gobiernos).

Pero en época de “vacas flacas” aquellos que lo defendían denodadamente, cambian su discurso y entonces, si quieren que el Gobierno intervenga en la economía, básicamente inyectándoles dinero.

Estamos en una época de crisis. Por eso no entiendo que muchos de los que han dejando deudas millonarias en aquellos ayuntamientos o Comunidades Autónomas que han caído en sus manos, en lugar de asumir responsabilidades –sean estas políticas o de cualquier otra clase- estén actualmente viendo pasar la crisis, cómodamente sentados en sus escaños en el Senado o en cualquier otra institución publica, esto es, pagada con ese dinero que sale de nuestros impuestos.

Seguramente, si hubieran actuado con la mesura y la responsabilidad que se les presuponía, el déficit sería menor, y habría más dinero público en la Caja.

¿No asumen ninguna responsabilidad?

¿Qué me gustaría? Que no nos engañen. Que finalmente se entendiera que los españoles somos personas adultas e incluso inteligentes, aunque no estemos en el Gobierno.

Me gustaría –como ciudadano- que me dijeran claramente cuales van a ser las medidas que se van a tomar, sin mentiras, ni medias verdades, ni tapujos de ningún tipo.

Me gustaría que no se esté “primando” a quienes han gestionado –rematadamente mal- sus responsabilidades económicas y públicas y se cargue la “resolución” de la crisis sobre los ciudadanos asalariados únicamente, una “solución” que se ha convertido ya en una costumbre inveterada.

Quisiera que todos fuésemos conscientes del esfuerzo que será necesario para salir de la crisis y que este esfuerzo sea solidariamente repartido; que quién más tenga, más pague y que se eviten los despilfarros dimanantes de tener dos aeropuertos: uno en Villa Arriba y otro en Villa Abajo, o los dispendios provenientes de duplicidades incomprensibles. En definitiva, que se racionalicen tanto los costes, como las estructuras políticas.

En definitiva: me gustaría, que como ciudadano, me hablasen claro… y no me engañasen más.

Y si quieres ver otras propuestas: http://goo.gl/0ZtFB

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Feliz Año a todos lo primero.

Básicamnte Si pero con algunos apuntes:

Vacas gordas todo son facilidades,correcto, crédito sin control con beneplacito de Banco de España, hioptecas del 120% sobre la tasación hinchada a ciudadanos que en un análisis de riesgos coherente se veia que a las primeras de cambio no iban a hacer frente a sus deudas.¿quién tiene la culpa?¿porque los Bancos y Cajas son las mayores inmobiliarias de España?

Aeropuerto de Ciudad Real ¿Quién carajo autorizo un crédito para contruir un aeropuerto en un secarral sin un estudio de viabilidad serio con Barajas a 150 Kms? y AVE más autovia free en CR.¿alguien va preocuparse de indagar que y como se organizo eso? Porque la ciudadania ha de acudir al rescate de una Caja por una mala gestión comercial?.

En cuanto al Gobierno de Hoy,demosles los 100 días de gracia pero empiezan bien pretando dónde hay los asalariados como siempre.

Saludos

José A. Labodía dijo...

Hola Anónimo:

Además de lo que apuntas acerca de las hipotecas, existen otros despropósitos que han dilapidado los caudales públicos: aeropuertos imposibles, y no solo el de Ciudad Real, también existen otros: Castellón, Huesca, Lérida, Reus, Badajoz… líneas de alta velocidad deficitarias, con estaciones fantasma: Tardienta (Huesca), Guadalajara-Yebes, Puente Genil-Herrera (Córdoba), Antequera-Santa Ana (Málaga), Huesca y Calatayud (Zaragoza), dinero público para unas Cajas con problemas financieros…

Todo realizado con inversiones milmillonarias, porque si el vecino lo tiene ¿Por qué no lo voy a tener yo?

La solución, como dices, "apretar" a los asalariados, que no pueden montar ONGs, ni buscar “paraísos fiscales”, básicamente porque no tienen/tenemos dinero que meter en ellos.

Saludos