viernes, 19 de junio de 2009

De nuevo ETA


ETA ha segado una vida en su camino hacia el vacío. En este caso, la vida de un policía, por el mero hecho -horrendo crimen- de serlo. ETA parece olvidar que nada construido y cimentado con la sangre de seres humanos tiene razón alguna de ser, ni ninguna justificación. En estas circunstancias tan oscuras únicamente nos debe guiar el estar al lado de los familiares de la víctimas, ofreciéndoles todo el pobre consuelo del que seamos capaces, en unos instantes en los que no salen palabras de las gargantas, sino del corazón.

Solo podemos estar al lado de aquellos que viven inmersos en el miedo del día a día, de aquellos que se juegan la vida para que los demás podamos seguir disfrutando de la nuestra en democracia y seguridad. Y no dar cancha a aquellos voceros -se escondan trás las siglas que se escondan- que solo son capaces de loar la violencia o de intentar justificarla con "razonamientos" irracionales y marcados por el odio.

Todos los ciudadanos -independientemente de nuestras tendencias ideologicas-debemos estar unidos y comprender que únicamente la libertad acabará con esta lacra que ya ha costado demasiadas vidas inocentes. Y sobre todo, debemos estar dispuestos a no olvidar… no volver a caer en “cantos de sirena” en forma de treguas que solo sirven para que ellos se reabastezcan, sean más fuertes, para ser conscientes de que el Estado debe utilizar todos sus medios a su disposición para poner contra las cuerdas a estos terroristas.
En estos momentos las "diferencias políticas" deben pasar a un segundo plano, en aras de algo que parece que esta "demodee": el bien común.

Va por tí Eduardo, por tí y por todos aquellos que desgraciadamente te han precedido en este doloroso camino.

2 comentarios:

JL Martínez Hens dijo...

Me adhiero a tus palabras. No puede expresarse mejor. Hoy le ha tocado al escudo y mañana cualquiera sabe. Y pensar que ésto se podría haber evitado ya.

Paseante2000 dijo...

Hay veces que la indignación contra los de siempre, y por lo de siempre, se siente en la sangre. Gracias por pasar y comentar. Un saludo.